Actualización de Memoria – Consideraciones de Software (parte 3/3)

OK, tenemos 8GB de RAM instalados, ¿¿por qué mi sistema operativo vé tan solo 3.2GB?? Los sistemas operativos de 32 bits sobre x86 pueden direccionar únicamente 2^32 direcciones de memoria. 2^32 / (1024 * 1024) = 4096 M, por lo cual no podemos esperar que un sistema operativo de 32 bits pueda trabajar con más de 4GB de RAM… Simplemente no puede “hablarle” a más memoria que eso.

Por otro lado, sabemos que los procesadores x86 no disponen de instrucciones específicas de Entrada/Salida, sino que la forma en la cual se comunican con los periféricos es mediante lo que se llama “Mapeo de Memoria”. Bajo este esquema lo que el procesador hace es asignar direcciones de memoria especiales que al ser escritas, los datos no son almacenados en memoria, sino que se “habla” con un dispositivo determinado, como la pantalla, la placa de red, etc. Estas direcciones de memoria no pueden ser utilizadas para almacenar datos, por lo cual la cantidad de memoria efectiva que nuestro sistema de 32 bits que ya estaba limitado a 4GB, quedará alrededor de 3.2GB, como podemos observar en la siguiente captura del System Monitor de un Ubuntu de 32 bits.

La solución a este predicamento y que nos permitirá deshacernos de estas restricciones consiste en utilizar un sistema operativo de 64  bits, para lo cual necesitamos un procesador de 64 bits. La buena noticia es que la mayoría del hardware que compramos hoy en día ya es de 64 bits, como los procesadores Core 2 Duo de Intel o Turion X2 de AMD.

Utilizando un sistema operativo de 64 bits podemos direccionar 2^64 direcciones de memoria, o 17592186044416 M, mucho más que nuestros 8GB. Esto no es un problema para sistemas operativos como Linux o Solaris, que son de 64 bits desde hace más de una década, pero sí para sistemas más inmaduros como Windows, que recien ha comenzado a incursionar seriamente en el mundo 64 bits.

Como puede verse en la siguiente figura, en la práctica mi Fedora 10 de 64 bits reporta que puede hacer uso de un total de 7.8GB, un número muy superior a los 3.2GB de un sistema de 32 bits.

Conclusiones

Una actualización de Hardware sencilla y accesible tanto económicamente como desde el punto de dificultad, donde el verdadero reto está en hacer el cambio a 64 bits para poder sacar el mayor provecho al equipo.

Dependiendo del sistema operativo y las aplicaciones utilizadas sobre este, esta tarea puede resultar algo tan sencillo como reinstalar el sistema o bien volverse una verdadera pesadilla de compatiblidad. La forma más segura de saberlo de antemano es realizando un catálogo de todo el software y hardware del cual hacemos uso y del cual no podemos precindir y determinar si el desarrollador/proveedor provee soporte para 64 bits.

Hasta la próxima.-

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